
Las dos razones que se le vinieron a la mente fueron: dinero y amigos. Poco después se dio cuenta que si la idea era estar por dinero se encontraba en el lugar equivocado, pero fue justo en ese momento que conoció a varios personajes que por desgracia no se encuentran en el zoológico Matecaña: Viviana Franco, Juan Camilo Mantilla, Eliana Castro Motta y Yesenia Aguirre. Personas que le enseñaron grandes cosas como que estar en el zoológico no era por el dinero sino por el amor que uno siente por los animales y por la búsqueda del conocimiento. Le enseñaron la importancia que es transmitir un mensaje que sea entretenido y a la vez que dejen huella en la consciencia de las personas, pero más importante le enseñaron a contemplar tan impresionante mundo.
En la actualidad, si me pregunto si quiero seguir siendo parte de este grupo. Mi respuesta es si, aunque a mi parecer eran más entretenidas las charlas de los sábados no quiero dejar un grupo en el cual aprendo mucho acerca de los animales (una de mis grandes pasiones) también me divierto mucho con mis amigos y compañeros de trabajo. Pero la idea principal que me hace querer ser un interprete es que mediante esto puedo transmitir un mensaje de conservación a las personas y a la vez que se enamoren de ellos, tal como yo lo hice.
Gracias.


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